Refinanciar o amortizar: la decisión con cifras
Refinanciar o amortizar: compara gastos de cambio, ahorro mensual, saldos pendientes y punto de equilibrio antes de sustituir tu hipoteca. Usa el ejemplo
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La decisión
Refinanciar sustituye el contrato; amortizar reduce el saldo inmediatamente. Con 180.000 €, 20 años y 4,5%, la cuota ronda 1.138,77 €. Un nuevo 3,7% serían 1.062,60 €, ahorro de 76,17 €. Si los costes suman 3.000 €, el equilibrio simple llega hacia el mes 40. Vender a los dos años no recupera el gasto. Compara el mismo plazo: alargarlo puede bajar la cuota y subir los intereses totales. Incluye tasación, asesoría, registro, banco y posible compensación. Contrasta saldos en una misma fecha y el riesgo variable. Refinancia solo si un equilibrio prudente precede ampliamente tu salida; amortiza si cambiar cuesta mucho o el horizonte es corto. Usa equilibrio y amortización y confirma con ofertas escritas.
Convierte el umbral en una prueba real
Dividir costes por ahorro mensual es solo un filtro. En el mes 40 compara además ambos saldos: tipos distintos amortizan a ritmos distintos. Si financias los 3.000 € de gastos, aumentan el nuevo capital y generan intereses. Solicita al prestamista actual el importe de cancelación para el día previsto.
Calcula una venta temprana, la salida probable y una permanencia larga. Añade seguro obligatorio, riesgo variable y valor de poder amortizar sin trabas. Reiniciar a 25 años no se compara limpiamente con 20 restantes: mantén primero el plazo, luego contrasta cuotas, pagos acumulados y saldo en la misma fecha. Solo si el escenario prudente recupera todos los costes bastante antes de salir merece revisar el contrato nuevo. Si no, la aportación al principal ofrece ahorro inmediato sin esperar un umbral.
Hoja personal de decisión
Copia de un documento fechado ambos saldos, tipos, plazos y todos los gastos de cambio. Junto al resultado anota saldo y pagos al alcanzar el umbral, no solo un porcentaje. Después prueba venta temprana y subida variable y un escenario peor. La opción solo es sostenible si conserva necesidades y reserva. Define la próxima acción: pedir cancelación y oferta vinculante. Archiva juntos entradas, conclusión y fuente contractual, y fija una revisión tras el siguiente extracto. Así, un cambio de tipo, ingreso o plazo obliga a recalcular, y el escenario educativo no se confunde con una oferta vinculante del prestamista ni con asesoramiento adaptado a tu país.