La respuesta corta
La avalancha ataca primero la deuda más cara — ahorra más intereses. La bola de nieve ataca primero el saldo más pequeño — los logros tempranos alimentan la motivación. Elige la avalancha si vas a seguir el plan aunque la matemática diga lo contrario; elige la bola de nieve si has abandonado planes antes.
Cómo funciona cada uno
Avalancha: ordena las deudas por tipo de interés, lanza cada euro extra a la más alta. Cuando desaparece, su cuota pasa a la siguiente. Bola de nieve: misma idea, pero ordena por saldo, del más pequeño primero.
Un ejemplo concreto
15.000 € repartidos entre tres tarjetas (2.000 € @ 12 %, 5.000 € @ 18 %, 8.000 € @ 22 %), unos 575 € al mes en total. Ambas estrategias terminan con cuatro meses de diferencia — pero la avalancha ahorra unos 1.300 € en intereses. La bola de nieve liquida su primera tarjeta a los 7 meses, la avalancha a los 24. Es dinero real a cambio de dopamina temprana — y si la dopamina es lo que te mantiene pagando, no es opcional.
¿Entonces cuál?
Avalancha si la motivación no es el cuello de botella. Bola de nieve si lo es.
Pruébalo con tus números
Abre la calculadora de pago de deudas, introduce tus saldos y tipos, alterna la estrategia — el gráfico muestra la diferencia.